Lo que suelen preguntarnos gerentes generales, gerentes de proyecto, propietarios y desarrolladores antes de contratar. Si su caso no está aquí, escríbanos con el formulario de arriba.
Valtana Consultoría y Construcción S.A.C. dirige y supervisa proyectos de construcción del lado del propietario: representamos su interés, no ejecutamos la obra como contratista ni firmamos el proyecto como proyectista. Frente a una constructora la diferencia es de posición contractual: ella responde por el alcance que ejecuta y su resultado depende del monto de obra; nosotros respondemos por el proyecto completo y por que el alcance, el plazo y el costo se cumplan. La supervisión de obras sí es uno de nuestros servicios y puede contratarse por sí sola: verifica en campo que lo ejecutado corresponda a planos, especificaciones y protocolos, valida metrados y valorizaciones y controla calidad y seguridad. La dirección de proyectos la incorpora y empieza antes: definición del producto, presupuesto de control, estrategia de contratación y conducción del diseño. Dicho corto: supervisar asegura que la obra se construya conforme a lo proyectado; dirigir asegura que el proyecto entero llegue a donde el propietario necesita.
Lo antes posible, idealmente en la etapa de definición previa a la inversión. Durante el anteproyecto y la ingeniería, corregir una decisión cuesta una reunión; en obra, la misma decisión cuesta demolición, adicional y plazo. Es en preconstrucción —producto, layout, presupuesto de control, estrategia de contratación— donde se compromete la mayor parte del costo final. Dicho eso, también asumimos proyectos ya iniciados.
Sí, y es frecuente. Lo primero es un diagnóstico de la situación real: avance físico contrastado contra lo valorizado, observaciones abiertas, adicionales en discusión y riesgos vivos. Con eso se reconstruye la línea base de alcance, plazo y costo, porque sin un punto de partida verificado no hay control posible. A partir de ahí se instalan la planificación semanal, el control de restricciones y las valorizaciones verificadas en campo.
Sí. Valtana no reemplaza a los actores del proyecto: los alinea. Trabajamos con la constructora, los proyectistas y los especialistas que el propietario ya contrató, y ordenamos la relación con reglas claras de valorización, control de calidad y gestión de cambios. Cuando el propietario todavía no ha contratado, participamos en la estrategia de paquetes y en la evaluación de propuestas.
El honorario se define caso por caso, según el alcance contratado, el plazo y la dedicación del equipo en obra y en gabinete. En dirección y gerencia de proyectos se emplean habitualmente tres modelos: honorario fijo mensual por el tiempo de servicio, porcentaje sobre el valor de la obra gestionada, o suma alzada por entregables e hitos. En la propuesta indicamos qué modelo aplica, qué perfiles se asignan y qué incluye exactamente. No publicamos tarifas porque un almacén de 3.000 m² y una parada de planta con obra en operación no admiten el mismo esquema.
Infraestructura industrial y comercial —plantas, almacenes, centros de distribución, locales— y edificaciones —vivienda multifamiliar, oficinas, uso mixto, retail y hotelería—. Más que el monto, lo que justifica una dirección independiente es la complejidad: varias especialidades en paralelo, un plazo comprometido con terceros, obra conviviendo con una operación activa o un propietario sin equipo técnico propio. Cuando concurren dos de esas condiciones, el servicio suele pagarse con el primer adicional que se evita.
Sí. La oficina está en San Miguel, Lima, y desde ahí atendemos Lima Metropolitana y Callao con presencia permanente en obra. En provincias trabajamos con un esquema de supervisión residente y coordinación desde Lima, apoyada en un entorno común de datos: el propietario ve el mismo tablero de avance, observaciones y riesgos esté donde esté el proyecto.
El paquete base incluye presupuesto de control con metrados propios, cronograma maestro con ruta crítica, informe periódico de avance con desviaciones y riesgos abiertos, registro de observaciones con responsable y fecha, seguimiento de licencias y, al cierre, dossier técnico con protocolos y planos as-built. La frecuencia habitual es un informe mensual de gestión y un control semanal de producción con el equipo; se ajusta a la etapa y al ritmo de cada obra.
No son obligatorios, son herramientas: se aplican cuando el proyecto los justifica. BIM resuelve la coordinación multidisciplinaria antes de construir y evita que las interferencias aparezcan en obra; Lean Construction y Last Planner System ordenan la producción con compromisos semanales y control de restricciones; VDC articula modelo, procesos y métricas en un solo sistema de decisión. La inteligencia artificial la usamos donde aporta —análisis de información del proyecto, apoyo en estimación y detección temprana de desviaciones—, no como argumento de venta. Si la organización quiere adoptarlos de forma permanente, ese camino se trabaja en Implementación VDC, BIM y Lean y con el Sistema VIANT.
Con indicadores verificables, no con percepciones: desviación de costo y de plazo respecto de la línea base, cumplimiento de la planificación semanal, cantidad de observaciones abiertas al cierre, adicionales evitados o acotados con sustento, y volumen de postventa en el caso de edificaciones. Esos indicadores se acuerdan al inicio y aparecen en cada informe, de modo que el propietario puede juzgar el servicio con los mismos números con los que juzga la obra.
Valtana Consultoría y Construcción S.A.C., con RUC 20611924152, tiene su oficina en San Miguel, Lima, Perú, y es miembro de la Cámara Peruana de la Construcción (CAPECO). Desde Lima dirigimos proyectos en todo el país. Puede conocer nuestros servicios, la consultoría y construcción en Lima y nuestros proyectos.
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