Cuánto cuesta una gerencia de proyectos y cómo se cobra en el Perú

Es la primera pregunta que hace cualquier propietario y la que casi nadie del sector responde por escrito. Se entiende: no hay una tarifa, porque no hay dos proyectos iguales. Pero esa respuesta, repetida sin más, deja al propietario sin criterio para evaluar lo que le proponen. Este artículo explica cómo se estructura el honorario de una gerencia de proyectos, qué variables lo mueven y cómo distinguir dos propuestas que parecen equivalentes y no lo son.

Cuánto cuesta una gerencia de proyectos y cómo se cobra en el Perú

Los tres modelos de honorario

En dirección de proyectos del lado del propietario se emplean habitualmente tres esquemas. No son intercambiables: cada uno reparte el riesgo de forma distinta.

1. Honorario fijo mensual

Se paga una cantidad mensual por el tiempo de servicio, calculada sobre los perfiles asignados y su dedicación —un director de proyecto a media dedicación, un supervisor residente a tiempo completo, un especialista en costos por horas—.

Cuándo conviene: proyectos con plazo definido y alcance estable. Es el modelo más transparente, porque el propietario ve exactamente qué está pagando: horas de qué perfiles.

Riesgo a vigilar: si la obra se atrasa, el honorario se extiende. Conviene pactar qué ocurre ante prórrogas y quién asume el sobrecosto de gestión cuando el atraso es imputable al contratista.

2. Porcentaje sobre el valor de la obra

El honorario se calcula como un porcentaje del monto de construcción gestionado. Es el modelo más difundido internacionalmente porque escala con el tamaño del encargo.

Cuándo conviene: cuando el presupuesto está razonablemente definido y el propietario quiere una referencia simple de comparación.

Riesgo a vigilar: el incentivo está mal alineado. Si el honorario sube con el monto de obra, quien dirige no gana nada por ahorrar. Se corrige fijando el porcentaje sobre el presupuesto de control aprobado y no sobre el ejecutado final, de modo que los adicionales no aumenten el honorario.

3. Suma alzada por entregables e hitos

Se define un precio cerrado por un conjunto de entregables: presupuesto de control, expediente de contratación, informes de gestión, cierre y dossier. Se paga contra hitos verificables.

Cuándo conviene: encargos acotados —una preconstrucción, una auditoría, la estructuración de una licitación— donde el alcance se puede cerrar con precisión.

Riesgo a vigilar: todo lo que no esté listado, no está incluido. Exige un alcance escrito con detalle.

Qué mueve el precio

Dos proyectos del mismo monto pueden requerir honorarios muy distintos. Lo que pesa:

  • La dedicación en obra. Un supervisor residente a tiempo completo cuesta varias veces más que visitas semanales. Es la variable que más mueve la cifra y la primera que se recorta en las propuestas baratas.
  • El plazo. El costo de dirigir es función del tiempo, no del monto. Una obra de doce meses cuesta el doble de dirigir que una de seis del mismo valor.
  • La complejidad técnica. Coordinar cinco especialidades no es lo mismo que coordinar dos. Una obra electromecánica en planta operativa demanda perfiles que una edificación estándar no necesita.
  • La etapa en la que se entra. Acompañar desde la definición del producto es más trabajo que supervisar una obra ya contratada, y también es donde el servicio más rinde.
  • La ubicación. Un proyecto en provincia implica residencia, viajes y logística que no aparecen en un proyecto en Lima.
Cuánto cuesta una gerencia de proyectos y cómo se cobra en el Perú

Qué debe declarar una propuesta seria

Antes de comparar cifras, verifique que ambas propuestas digan lo mismo. Una propuesta de dirección de proyectos debería explicitar:

  • Los perfiles asignados y su dedicación, con nombre del director de proyecto. No «un equipo de profesionales».
  • Los entregables: qué informes, con qué periodicidad y qué contienen.
  • El alcance por etapa: qué hace en preconstrucción, en obra y en cierre.
  • Las exclusiones. Lo que no está incluido debe estar escrito, no sobreentendido.
  • Qué ocurre si el plazo se extiende y bajo qué condiciones se revisa el honorario.

Si una propuesta cuesta la mitad que otra, casi siempre la diferencia está en la dedicación o en el alcance, no en la tarifa. Comparar el número final sin comparar estas cinco líneas es comparar cosas distintas.

Cuándo se paga sola

La aritmética del propietario es más simple de lo que parece. El honorario de una dirección de proyectos representa una fracción del presupuesto de obra. Un solo adicional evitado por haber cerrado la ingeniería antes de licitar, o un mes de plazo defendido en un proyecto con fecha comprometida frente a un arrendatario o un comprador, suele cubrir el encargo completo.

Por eso la pregunta útil no es cuánto cuesta dirigir, sino cuánto cuesta no hacerlo: cuánto representa un 5 % de sobrecosto sobre su presupuesto, o dos meses de retraso en la entrega. Ese es el orden de magnitud contra el que se debe medir el honorario.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el modelo de honorario más conveniente para el propietario?

Depende de la etapa. Para un encargo acotado y bien definido —una preconstrucción, una auditoría— la suma alzada por entregables es la más clara. Para un acompañamiento a lo largo de la obra, el honorario fijo mensual es el más transparente, porque el propietario ve qué perfiles y qué dedicación está pagando. El porcentaje sobre valor de obra es cómodo para comparar, pero conviene fijarlo sobre el presupuesto de control aprobado y no sobre el monto finalmente ejecutado.

¿Por qué las empresas no publican sus tarifas?

Porque el precio depende de variables que no se conocen hasta ver el proyecto: dedicación requerida en obra, plazo, número de especialidades a coordinar, ubicación y etapa en la que se entra. Una tarifa publicada sería falsa en la mayoría de los casos. Lo que sí puede exigir el propietario es que la propuesta declare cómo se compone el honorario.

¿Cómo comparo dos propuestas con precios muy distintos?

Compare primero cinco cosas: perfiles asignados y su dedicación, alcance por etapa, entregables y periodicidad, exclusiones, y tratamiento de las prórrogas. Casi siempre la diferencia de precio está en la dedicación en obra. Una propuesta con visitas semanales y otra con residente a tiempo completo no son la misma oferta aunque ambas se llamen «supervisión».

¿El honorario incluye la supervisión de obra?

No necesariamente. Son servicios distintos que pueden contratarse juntos o por separado. La supervisión de obras es la presencia técnica en campo que verifica la ejecución; la dirección de proyectos abarca además la preconstrucción, la contratación y el control integral. Verifique en la propuesta cuál de los dos está cotizado y con qué dedicación.

¿Está evaluando propuestas para dirigir o supervisar su proyecto? Escríbanos y le ayudamos a leerlas.

Otros artículos