Reglamento de la Ley de IA: lo que una constructora debe tener antes de usar inteligencia artificial

El 9 de septiembre de 2025 se publicó en El Peruano el Decreto Supremo N.° 115-2025-PCM, que aprueba el Reglamento de la Ley N.° 31814, la ley que promueve el uso de la inteligencia artificial en favor del desarrollo económico y social del país. Son seis títulos y treinta y seis artículos que, por primera vez, fijan en el Perú qué usos de la IA están prohibidos, cuáles son de riesgo alto y qué deben hacer las empresas que la usan. El reglamento entra en vigor el 22 de enero de 2026.

La construcción no es un sector «de IA», pero ya la usa: para estimar costos, programar obras, revisar documentos, seleccionar personal o controlar el avance con imágenes. Conviene saber desde ahora dónde están los límites.

Sesión de trabajo de Valtana: la adopción de tecnología empieza por el proceso que se quiere mejorar.
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Dos roles que cualquier empresa puede ocupar

El reglamento distingue entre el desarrollador, quien diseña, programa o entrena un sistema basado en IA, y el implementador, quien lo integra o despliega. Una constructora que usa una herramienta comercial para revisar contratos es implementadora; una que entrena su propio modelo con su histórico de presupuestos es, además, desarrolladora. Las obligaciones recaen sobre ambos.

Lo que está prohibido

El artículo 23 califica como uso indebido, y por tanto prohibido, a los sistemas destinados a:

  • Influir de manera engañosa o manipulativa en las decisiones de las personas.
  • Generar capacidad letal autónoma sin supervisión humana.
  • Realizar vigilancia masiva sin base legal.
  • Inferir datos sensibles a partir de datos biométricos, o clasificar personas con resultados discriminatorios.
  • Identificar biométricamente en tiempo real a personas en espacios públicos, salvo excepciones.
  • Predecir que una persona cometerá un delito a partir de su perfil.

Lo que es de riesgo alto

El artículo 24 enumera los usos de riesgo alto. Dos de ellos tocan directamente a nuestra industria:

  • Gestionar activos críticos que soportan servicios esenciales: energía, telecomunicaciones, salud, transporte, agua y banca, entre otros. Quien opera o mantiene esa infraestructura con apoyo de IA entra en esta categoría.
  • Determinar procesos de selección, evaluación, contratación y cese de trabajadores, o establecer condiciones laborales. Un filtro automático de currículos para reclutar personal de obra es, en principio, un uso de riesgo alto.

Para estos sistemas, el artículo 25 exige transparencia algorítmica: informar al usuario, de forma previa, clara y sencilla, la finalidad del sistema, sus funcionalidades y el tipo de decisiones que puede tomar, incluso con etiquetado visible cuando corresponda.

Si una empresa no tiene claro dónde se ubica su caso, los numerales 23.3 y 24.2 le permiten consultar a la Secretaría de Gobierno y Transformación Digital de la PCM.

Cuadrilla habilitando el acero de una losa: las decisiones sobre personas exigen supervisión humana.
Cuadrilla habilitando el acero de una losa: las decisiones sobre personas exigen supervisión humana.

Los plazos para el sector privado

Las obligaciones de transparencia y las del capítulo correspondiente se implementan de forma gradual, contadas desde la publicación del reglamento y según el sector del uso:

  • Un año: salud, educación, justicia, seguridad, economía y finanzas.
  • Dos años: transporte, comercio y trabajo.
  • Tres años: producción, agricultura, energía y minería.
  • Cuatro años: todos los demás usos.

Las micro y pequeñas empresas y los emprendimientos innovadores tienen su propio cronograma. La construcción no aparece nombrada, pero el plazo depende del uso: una herramienta para gestionar personal podría leerse como un uso en el ámbito del trabajo, y una aplicada a infraestructura de transporte o energía, en esos sectores. Es preferible no esperar al último año para averiguarlo.

No toda la IA es igual ante la norma

Para ubicar cada caso conviene distinguir tres capas de inteligencia artificial, porque cada una coloca a la empresa en un rol distinto frente al reglamento:

  • Generativa: se compra. Redacta, resume, compara y busca en documentos: bases de licitación, contratos, adendas, actas, RFI. La empresa es implementadora y su riesgo principal es la confidencialidad de lo que carga en la herramienta.
  • Predictiva: se construye. Anticipa costo, plazo, riesgo y desviación a partir de los rendimientos y precios reales de las obras de la empresa. Ahí está la ventaja competitiva, y ahí la empresa pasa a ser también desarrolladora.
  • Agéntica: el motor se alquila. Ejecuta tareas con herramientas y reglas. El modelo es de un tercero; las reglas, los límites y la trazabilidad deben ser propios, y son precisamente lo que el reglamento pide supervisar.

Qué debería tener una constructora antes de usar IA

  1. Un inventario de usos. Qué herramientas con IA se usan hoy, quién las usa y para qué decisiones. Suele haber más de las que la gerencia imagina, y cada área tiende a comprar la suya sin conectarla con el proceso de obra.
  2. Una clasificación por riesgo. Contrastar cada uso con los artículos 23 y 24, empezando por recursos humanos y por la operación de infraestructura crítica.
  3. Supervisión humana definida. Toda recomendación de un sistema que afecte a personas, contratos o seguridad debe tener un responsable con nombre que la valide.
  4. Datos ordenados, protegidos y propios. La IA hereda la calidad de la información que la alimenta, y el reglamento se suma a la Ley de Protección de Datos Personales. Los datos y los modelos entrenados con ellos deben ser de la empresa, exportables y aislados de los de terceros.
  5. Una política interna de uso. Qué se permite, qué no y cómo se documenta.
Reunión de coordinación del equipo de proyecto: cada recomendación de un sistema necesita un responsable.
Reunión de coordinación del equipo de proyecto: cada recomendación de un sistema necesita un responsable.

La norma como oportunidad

Leída con atención, la regulación no frena la adopción: la ordena. Y llega en buen momento. Según el informe del MIT sobre el estado de la IA en las empresas publicado este año, el 95 % de los pilotos de IA generativa no produce un impacto medible en el resultado. El problema rara vez es la herramienta: es la falta de un método para decidir qué se prueba, cómo se mide y cuándo se escala o se cierra.

Ese método es el de nuestra Gestión de la Innovación, y encaja con lo que pide la norma:

  • Restricción: se parte de un problema propio ya cuantificado, no de una tecnología que llamó la atención.
  • Criba: queda fuera lo que toca un activo crítico o no se puede desconectar; todo lo que entra es reversible.
  • Piloto: acotado, con fecha, dueño y la métrica escrita antes de empezar.
  • Decisión: escalar, cerrar o internalizar. Nada escala sin un caso validado.

Una regla más, pensada para quien trabaja en obra: toda herramienta que entra debe retirar un reporte existente. Si suma trabajo al jefe de obra, no se implanta. Y cuando un sistema propio forma parte de la solución, se declara y el cliente puede elegir otro, como establecen nuestros compromisos de ética y cumplimiento. Para que la nueva forma de trabajar se sostenga, la acompañamos con transformación digital y cultural, con formación aplicada en IA sobre los casos de la propia empresa.

Preguntas frecuentes

¿Qué norma regula la inteligencia artificial en el Perú?

La Ley N.° 31814, que promueve el uso de la inteligencia artificial en favor del desarrollo económico y social del país, y su reglamento, aprobado por el Decreto Supremo N.° 115-2025-PCM y publicado el 9 de septiembre de 2025. El reglamento entra en vigor el 22 de enero de 2026.

¿Qué usos de IA son de riesgo alto?

El artículo 24 del reglamento incluye, entre otros, la gestión de activos críticos que soportan servicios esenciales, la selección, evaluación, contratación y cese de trabajadores, la evaluación crediticia, el acceso a servicios de salud y programas sociales, y la evaluación de estudiantes.

¿Cuánto tiempo tienen las empresas privadas para adecuarse?

Depende del sector del uso: uno, dos, tres o cuatro años contados desde la publicación del reglamento. Las micro y pequeñas empresas y los emprendimientos innovadores tienen un cronograma propio.

¿Dónde se consulta si un sistema es de riesgo alto?

El reglamento permite a desarrolladores e implementadores solicitar una consulta a la Secretaría de Gobierno y Transformación Digital de la Presidencia del Consejo de Ministros.

Fuentes

Valtana Consultoría y Construcción S.A.C. ayuda a constructoras y desarrolladoras a adoptar tecnología e inteligencia artificial con método y resultados medibles. Si está evaluando cómo empezar, conversemos.

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